01 noviembre, 2018

El Sol de la risa divina

Y el Sol, este Sol de la risa divina que está en el centro de todo, sólo necesitamos aprender a verlo, a sentirlo, a vivirlo.
La Madre
Del libro de Ruud Lohman "Matrimandir el Alma de Auroville", citado en el ejemplar nº 40 de la revista anual "Savitri" editada por la Fundación Centro Sri Aurobindo.

15 octubre, 2018

Libro VII: El Libro del Yoga. Canto I: La Alegría de la Unión y la Ordalía del Conocimiento Previo de la Muerte 465

Tras conocer la profecía de Narad, según la cual a Satyavan sólo le queda un año de vida, Savitri se prepara para partir de nuevo a su encuentro, cumplimentando su destino.

El Destino [de Savitri] seguía su prevista inmutable vía.

Las esperanzas y anhelos del hombre construyen las ruedas viajeras
que llevan el cuerpo de su destino
y conducen su ciega voluntad hacia una meta desconocida.

Su destino en el interior modela sus actos y toma decisiones;
su faz y su forma ya han nacido en él,
su origen se encuentra en su alma secreta:
aquí la Materia parece moldear la vida del cuerpo
y que el alma sigue adonde su naturaleza* conduce.

Naturaleza y Destino constriñen la elección de su libre voluntad.

Mas los espíritus más grandes pueden revertir este balance
y hacer del alma la artífice de su destino.

Ésta es la mística verdad que nuestra ignorancia oculta:
la Fatalidad es un pasaje para nuestra fuerza innata,
nuestra ordalía* es la recóndita elección del espíritu,
Ananke* es la propia determinación de nuestro ser.


Notas:
su naturaleza: de la Materia
ordalía: Terrible prueba ritual utilizada en la antigüedad para establecer la veracidad de una declaración. Aquí hace referencia a la terrible prueba a la que se va a enfrentar Savitri a lo largo del año junto a Satyavan, por el conocimiento de su muerte; en general, prueba o pruebas que el destino trae a los hombres.
Ananke: Mit. griega. Personificación de la inevitabilidad, la necesidad, la compulsión y la ineludibilidad. “Necessitas” en la mitología romana.

30 septiembre, 2018

El darshan de la mañana

Cada mañana en el balcón, después de establecer un contacto consciente con cada uno de los que están presentes, me identifico con el Señor Supremo y me disuelvo completamente en Él. Entonces mi cuerpo, completamente pasivo, no es sino un canal a través del cual el Señor pasa Sus fuerzas libremente y derrama sobre nosotros toda su Luz, su Consciencia y su Gozo, de acuerdo a la receptividad de cada uno.

La Madre

15 septiembre, 2018

Libro V: El Libro del Amor. Canto III: Satyavan y Savitri 411

Luego por la estrecha senda en donde sus vidas se habían encontrado
la condujo y le mostró su mundo a partir de ahora,
refugio de amor y rincón de solitaria felicidad.
Al final de la vereda a través de un verde claro entre los árboles
vio ella una agrupada línea de techos de eremita
y por primera vez se fijó en el futuro hogar de su corazón,
el techo de paja que cubría la vida de Satyavan.

Adornado con enredaderas y trepadoras flores rojas
a sus sueños parecía una rústica belleza
durmiendo con cuerpo bronceado y desarreglado cabello
en su inviolada cámara de paz esmeralda.
Alrededor se extendía la anacoreta atmósfera de la selva
perdida en las profundidades de su propia soledad.
Entonces llevada por la profunda alegría que no podía expresar,
una pequeña parte de ella trémula en sus palabras,
su feliz voz exclamó a Satyavan:
“Mi corazón permanecerá aquí en este linde del bosque
y cerca de este techado de paja mientras me encuentre lejos:
ahora ya no tiene necesidad de nuevos recorridos.

Pues debo ahora tornar a la casa de mi padre
que pronto perderá unos amados pasos habituales
y en vano atenderá por una voz una vez preciada.

Pero en seguida regresaré para que nunca más
la unidad pueda dividir su recobrado gozo
o el destino separar nuestras vidas mientras vivamos.”

Una vez más montó en el esculpido carro
y bajo el ardor de un cálido mediodía
menos espléndido que el esplendor de sus pensamientos y sus sueños
partió con rienda presurosa, ligero corazón mas todavía veía
en la calma lucidez de la visión del mundo interior
a través de la espléndida penumbra de los frescos fragantes bosques
en sendas umbrías entre enormes troncos robustos
pasear hacia un tranquilo claro a Satyavan.

Una nave de árboles consagraba la ermita de paja,
nuevo refugio escondido de su felicidad,
templo y hogar preferido por su alma al cielo.

Que ahora permanecía* con ella, constante escena de su corazón.


Notas:
Que ahora permanecía…: la ermita.

Fin del Canto Tres
Fin del Libro Cinco

15 agosto, 2018

15 de Agosto de 1872

Una cúpula de la arquitectura de los mundos,
un misterio de Tierra y Cielo maridados,
anexaron divinidad al esquema mortal.

Un Vidente había nacido, un brillante Huésped del Tiempo.
...

A medida que crecía en su yo más vasto,
lo humano disponía cada vez menos sus movimientos;
un ser más noble veía un mundo más noble.

Una intrépida voluntad de conocimiento se atrevió a borrar
las líneas de seguridad trazadas por la Razón que impiden
el vuelo de la mente, la inmersión del alma en el Infinito.

Incluso sus primeros pasos rompían nuestras pequeñas ataduras terrestres
y discurrían despreocupadamente en un aire más vasto y más libre.

Con manos sustentadas por un Poder transfigurador
alzó con ligereza [cual arco de un gigante
dejado durmiente en una cueva secreta y sellada]
los poderes que duermen sin uso en el interior del hombre.

Hizo del milagro un acto normal
y convirtió en parte común de los trabajos divinos,
espléndidamente naturales a esta altura,
esfuerzos que podrían haber hecho añicos el temple de corazones mortales,

persiguió con la autoridad de una suprema facilidad
propósitos demasiado sublimes para la voluntad habitual de la Naturaleza:
los dones del espíritu se acumulaban en él;
eran el patrón de su vida y su privilegio.

Sri Aurobindo. Savitri: El Yoga del Rey: El Yoga de la Liberación del Alma

01 agosto, 2018

Consciencia

Para el místico no hay tal abstracción. Todo aquello que para la mente intelectual es una abstracción, tiene una concreción, una sustancialidad que es más real que la forma sensible de un objeto o de un evento físico. Para mí, por ejemplo, la consciencia es la propia sustancia de la existencia y puedo percibirla por doquier, envolviendo y penetrando la roca de igual forma que al hombre o al animal.

Sri Aurobindo. Cartas sobre Savitri.