Pero esta influencia o esta acción psíquica no llega con toda su pureza a la superficie o no puede mantener su pureza con claridad; si lo hiciera seríamos capaces de distinguir netamente lo que es el alma en nosotros y seguir consciente y plenamente su voz. Una acción oculta de la mente, de la vida o del físico sutil, interviene, se mezcla con esta voz, intenta servirse de ella y modificarla para sus propios fines, empequeñece su divinidad, deforma o disminuye su expresión, la hace incluso desviar o tropezar, o la sazona con las impurezas, las bajezas y los errores del mental, de la vida y del cuerpo. Después de haber alcanzado la superficie, así alterada y aminorada, la influencia psíquica es atrapada por la naturaleza superficial que la recibe de forma oscura y le da una forma ignorante, y como consecuencia, hay o puede haber una desviación o una mezcla todavía más pronunciada. Se toma una dirección falsa, se produce una deformación, una aplicación falsa, una formación falsa, un resultado erróneo de lo que, en sí, es acción pura y sustancia pura de nuestro ser espiritual. Así se forma una consciencia que es una mezcla de las intimaciones psíquicas, junto con ideas y opiniones mentales, deseos e impulsos vitales, y las tendencias habituales del físico. A la influencia psíquica oscurecida vienen a combinarse igualmente los esfuerzos ignorantes, aunque bien intencionados, de las partes exteriores del ser que aspiran a una dirección más alta; una ideación mental de un carácter muy mezclado, frecuentemente oscuro incluso en su idealismo, muchas veces incluso cometiendo errores desastrosos, el fervor y la pasión del ser emotivo que viene a arrojar la espuma de sus emociones, de sus sentimientos y de su sentimentalismo, el entusiasmo dinámico del ser vital, las reacciones ávidas del físico, los temblores y las excitaciones de los nervios y del cuerpo, todas estas influencias se funden en un conjunto complejo que se toma frecuentemente por el alma, y se confunde esta acción mezclada y confusa con la inspiración del alma, con el desarrollo o la acción del ser psíquico, o con una influencia interior real. La entidad psíquica misma es libre de toda mancha y de toda mezcla pero lo que llega a la superficie no está protegido por la misma inmunidad; esto es por lo que esta confusión llega a ser posible.
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15 noviembre, 2023
La Influencia y Acción del Ser Psíquico IV
03 noviembre, 2023
El vasto plan
Impenetrable, un recóndito misterioes el vasto plan del que formamos parte;sus armonías son discordancias a nuestra vistaporque desconocemos el magnífico tema al que sirven.
13 septiembre, 2023
La Influencia y Acción del Ser Psíquico III
15 agosto, 2023
15 de Agosto 2023
29 junio, 2023
La Influencia y Acción del Ser Psíquico II
Sri Aurobindo
Cortesía del Centro Sri Aurobindo de Barcelona.
(continuará)
23 mayo, 2023
La Influencia y Acción del Ser Psíquico I
Al comienzo, el alma en la Naturaleza, cuya apertura es el primer paso hacia el cambio espiritual, es una parte oculta en nuestro ser, aunque sea gracias a ella que existimos y permanecemos en el tiempo como seres individuales en la Naturaleza. Las otras partes que componen nuestra naturaleza no solamente son cambiantes sino perecederas, mientras que la entidad psíquica en nosotros persiste y es fundamentalmente siempre la misma. Ella contiene todas las posibilidades esenciales de nuestra manifestación sobre la tierra, pero no son las que la constituyen; ella no está limitada por lo que manifiesta, no está contenida por las formas incompletas de la manifestación, ni manchada por las imperfecciones y las impurezas, los defectos, las depravaciones del ser exterior. Es una llama siempre pura de la divinidad escondida en las cosas, y nada de lo que llega a ella, nada de lo que entra en nuestra experiencia puede contaminar su pureza o extinguir la llama. Esta sustancia espiritual es inmaculada y luminosa, y porque ella es perfectamente luminosa, percibe inmediatamente, íntimamente, directamente, la verdad del ser y la verdad de la naturaleza; es profundamente consciente de lo verdadero, del bien y de la belleza, porque lo verdadero, el bien y la belleza son próximos a su propio carácter natural, son formas de lo que es inherente a su propia sustancia. Percibe también todo lo que contradice estas cosas, todo lo que se aparta de su propio carácter natural, lo que es feo y malsano: pero ella no llega a convertirse en estas cosas, ella no está ni siquiera tocada ni modificada por estas contradicciones de ella misma que afectan tan poderosamente a sus instrumentos exteriores, la mente, la vida y el cuerpo. Porque el alma, el ser permanente en nosotros, crea y utiliza la mente, la vida y el cuerpo como instrumentos, sobrelleva el disfraz de sus condicionamientos; pero ella es distinta y más grande que sus miembros.
Sri Aurobindo
Cortesía del Centro Sri Aurobindo de Barcelona.
(continuará)